El vidrio traslúcido se distingue por su superficie suave y aterciopelada, que permite el paso de luz mediante transmisión y difusión, garantizando privacidad visual. Además, ofrece una reflexión parcial de la luz, combinando funcionalidad estética y práctica.
Su fabricación se realiza a través de un proceso especial de mateado, que le confiere un acabado único y distintivo. Gracias a su diseño versátil, el vidrio traslúcido se adapta a diversas aplicaciones arquitectónicas y decorativas, convirtiéndose en una solución ideal para proyectos que buscan equilibrio entre estilo y funcionalidad.



